Nike SB Dunk Low «De La Soul» (2015)
Todavía me veo marcando en favoritos la página de nike.com donde salía este modelo.
Os hablo de una época un poco pasada ya, en la que el modelo Dunk acumulaba polvo en las estanterías de los Nike Factory. Una época en la que todas las tallas estaban disponibles en el sitio web de Nike meses después de su lanzamiento.
Los puristas dirán que esta versión nunca podrá sustituir la «High» de 2005. Yo creo que todos estamos un poco de acuerdo en responder que nos importa una mierda, y que nos gusta lo que a nosotros queremos que nos guste.
2015.
Hacía ya varios meses que la marca al swoosh enviaba las Dunk cada mes. De las que me acuerdo, en esa misma época, estaban la De La Soul High, la blanca, una Dunk Low en colaboración con Concepts de temática navideña, otra con Dispensable y una que reproducía las características del pescado preciado de color rosa o rojizo, según el nivel de crianza, el salmón. De las cuatro que acabo de citar, tenía tres de ellas esparcidas en mis diferentes armarios, todas adquiridas a precios irrisorios, porque no gustaban.
Y es en ese preciso momento cuando me pregunto, y le pregunto a nuestra bella sociedad de consumo en general: «¿Eran verdaderamente feas o es que no estaban de moda?»
Ya estamos en 2021. Travis Scott se pavonea por las redes, desde finales de 2019 aproximadamente, con todos los tipos de pares de lo más estimados y limitados, además de ser antiguas, de Dunk, en su mayoría low.
Low, eso significa «bajo» en inglés, y baja era la popularidad de este modelo antes del ascenso fulgurante del rapero estadounidense.
Llevar un par de Dunk antes de 2020 era el ridículo asegurado, colega. Solo los «verdaderos» aficionados distinguirán el gusto y el guiño histórico de lo que llevabas en los pies. El resto de la masa pseudo fashion te señalaría con el dedo. Me acuerdo porque era yo ese mismo tipo a quien señalaban desde la punta de sus dedos. Aun así, cómo no apreciar este modelo y, en particular, esta De La Soul low de 2015.
El elephant print de color verde, a juego con los cordones, verdes también, todo ello superpuesto a una piel de ante, más bien suave, de toques marrones. Un conjunto que se asentaba sobre una midsole, entresuela para los novatos, verde y amortiguada por la pequeña bolsa de aire de debajo del talón. Y, por último, la guinda de ese mismo talón, motivos que retoman la portada del vinilo de flores rosas, azules, verdes y amarillas del grupo de hip-hop de Long Island.
Me mola mucho este modelo. Me mola mucho porque mezcla varias pasiones. Me mola mucho porque a nadie le gustaba en el momento de su lanzamiento. Bueno, voy a ser sincero, también me molaron mucho en ese momento porque las compré a mitad de precio.
Ahora que les he declarado mi amor, ¿por qué la gente ha esperado tanto tiempo para empezar a amarlas?
¿Por qué esperamos a que nos influyan para empezar a que nos guste algo? ¿Qué tiene de especial Travis Scott para que empecemos a copiarlo, eh?
Este par de deportivas Dunk es la alegoría de nuestras sociedades. Ya no hacemos mucho por pasión, por amor o por humanidad. Es como si empezásemos a hacer cosas, a comprar cosas en espera de la aprobación de aquellas personas que están «in» en un breve espacio de sus vidas. Ese «in», de hecho, es el inicio de la palabra interesante. Demasiadas acciones para satisfacer el vacío que llena la mirada ajena.
Ya no disfrutamos de esos instantes efímeros de sabor melancólico porque preferimos aprisionarlos en una carpeta de «imágenes» del teléfono. El sentimiento ligado a ellos se degrada a fuerza de reproducir esa imagen, y además, cómo se puede captar un sentimiento que no se ha vivido, al fin y al cabo.
Nos vestimos de amarillo pastel porque es el color de moda, mientras que ese mismo amarillo pastel nos recuerda a los restos de pis seco en las paredes de los inmuebles madrileños.
Así que sí, la moda es cíclica, pensar por uno mismo, por su parte, debería de ser continuo. La influencia no es mala, siempre que esté controlada. Es la ausencia de juicio lo perjudicial.
Estas Dunk son mi visión de ese mundo. Son uno de mis vestigios de un pensamiento individual, de un gusto singular frente a la corriente principal, de una pasión que se apaga paulatinamente porque se ve corrompida por el exceso de negocios, de modas y de aburrida imagen social.
Estas Dunk, son un trozo del yo de 2015, que vendí por cuatro veces su precio de compra.
Audio aussi disponible sur Spotify , Appel Podcast, Anchor, Deezer et YouTube.
Crédits :
Traducción : Irene de la Torre – http://irenedelatorre.com
Musica : De La Soul – «Eye know» (3 feet high and rising)
Partagez
Tweet